Las funciones
del Trabajador Social (Según F.I.T.S) consisten en:
1.
Orientar a las personas para desarrollar las capacidades que les
permitan resolver sus problemas sociales, individuales y/o colectivos.
2. Promover
la facultad de autodeterminación, adaptación y
desarrollo de las personas.
3.
Promover y actuar por el establecimiento de servicios y
políticas
sociales justas o de alternativas para los recursos
socioeconómicos
existentes.
4. Facilitar
información y conexiones sociales con los organismos de
recursos socioeconómicos (articular redes).
5.
Conocer, gestionar y promocionar los recursos existentes entre sus
potenciales usuarios y los profesionales de otras ramas de las ciencias
que pueden estar en contacto con sus potenciales usuarios.
Ser un agente de Cambio
Comprende
gran diversidad de ámbitos
de actuación (todos aquellos sectores
poblacionales que precisan de una atención especial): tercera edad,
personas con discapacidad, personas maltratadas (en especial, mujeres,
menores y ancianos), reclusos, inmigración, menores
exclusión social,
minorías étnicas, drogodependencias y
adicciónes, emergencia social,
entre otros ámbitos.
Una herramienta de su
trabajo es el informe
social, la historia social, la ficha, diagnóstico social, el
proyecto
de intervención, las hojas de seguimiento, etc.