Bueno, yo creo que sobre el tema tercera edad/malos tratos/contenciones habría mucho que decir.
1º Es cierto que periódicamente aparecen casos de residencias en las que maltratan a los abuelos y los tienen atados y sedados. Yo, que trabajo hace años en tercera edad y he visto unas cuantas residencias estoy convencida de que son casos aislados y que se dan normalmente en residencias pequeñas, viviendas comunitarias, etc., donde hay menor control.
2º En mi opinión, hay otras formas de maltrato más sutiles que creo que si son habituales. Ejemplo: abuelo que pide que le lleven al baño y cuidador que contesta “ahora estoy ocupada, espera un poco” (un poco son 20 ó 25 minutos), o “no hace falta que vayas al baño, que llevas puesto un pañal” (esto por no molestarse en llevarle y a sabiendas de que no va a hacer el próximo cambio de pañal hasta las 14 y son las 10).
Hay cuidadores, que si por ellos fuera les tendrían a todos atados y sedados para que no dieran guerra; y en silla de ruedas, para poderles llevar más rápido de un sitio a otro y ganar tiempo. Por suerte son los menos (al menos en mi centro), y hay una gran mayoría de cuidadores que les tratan como si fueran sus propios abuelos.
3º Desde mi punto de vista, los problemas de fondo son la sobrecarga de trabajo y las leyes que regulan las residencias. Al fin y al cabo, una residencia es un negocio; y nadie contrata 8 cuidadores si la ley sólo le obliga a tener 5. El resultado es personal con mucho trabajo y mal pagado, con lo cual, cada vez es más difícil encontrar gente que quiera trabajar en el sector “por vocación”.
4º El tema de la legalidad de las contenciones en tercera edad, aún está a debate. La mayoría de las residencias piden autorización por escrito a los familiares. Pero, con qué derecho un hijo autoriza que aten a su madre si esta no quiere y no está incapacitada legalmente?. Está claro que es una cuestión de sentido común. Si tienes un abuelo con problemas de equilibrio que se cae, en cuanto le dejas solo; pues no te queda otra. Las residencias tienen la obligación de velar por la seguridad y el bienestar de los residentes y eso es incompatible con no poner contención a los residentes que tienen caídas frecuentes.
En Vizcaya (no estoy segura de si en Bakio o en Lekeitio) hay una residencia que ha ganado una especie de premio “residencia libre de contenciones”. Ellos enseñan como conseguirlo, y desde luego sería lo ideal.
Siento el rollo, pero a veces me emociono
Muchos besos.